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ARTÍCULO · LEER LA CIENCIA CON CRITERIO

¿El pescado es saludable?
Depende de con qué lo compares.

Seguramente escuchaste que comer pescado protege el corazón. Muchos estudios lo muestran. Pero en ciencia, un beneficio nunca es una propiedad aislada de un alimento: siempre es el resultado de una comparación. Y la pregunta que casi nunca se hace es: ¿comparado con qué?

Una analogía: un 6 en un examen es una buena nota si tu compañero sacó 2, y una nota baja si sacó 9. El 6 no cambió: cambió con quién lo comparás. Con los alimentos pasa exactamente lo mismo.

Probalo: ¿con qué querés comparar al pescado?

Pescado

Tres claves para leer las cifras de este artículo

  1. Estudio de cohorte: se sigue a miles de personas durante años y se compara qué les pasa según cómo comen.
  2. «−13 %» (en los papers, HR 0,87): ese grupo tuvo 13 % menos riesgo que el grupo con el que se lo compara.
  3. Rango probable (intervalo de confianza del 95 %): el margen dentro del cual está, con alta probabilidad, el valor real. Si los rangos de dos grupos se superponen mucho, esos datos no permiten afirmar que uno esté mejor que el otro.

Paso 1Contra la dieta estándar, el pescado gana

La revisión más citada sobre el tema, publicada en JAMA, concluyó que comer pescado una o dos veces por semana se asocia con 36 % menos muertes coronarias y 17 % menos mortalidad total1. La comparación es entre quienes comen pescado y quienes comen poco o nada dentro de su alimentación habitual, que en esos países se basa en carnes rojas, embutidos y ultraprocesados.

Cuando alguien come pescado, ese plato reemplaza otro. Un estudio de Harvard con más de 84.000 mujeres seguidas durante 26 años lo midió de forma directa: reemplazar una porción diaria de carne roja por pescado se asoció con 24 % menos enfermedad coronaria. Reemplazarla por frutos secos, con 30 % menos2.

Reemplazar una porción diaria de carne roja por…

Reducción del riesgo de enfermedad coronaria. 84.136 mujeres, 26 años de seguimiento2.

Frutos secos−30 %
Pescado−24 %
Pollo−19 %
Lácteos descremados−13 %

Otro análisis de Harvard, con 131.000 personas, mostró que el exceso de mortalidad asociado a la proteína animal se concentra en las carnes rojas, y no en el pescado3. El pescado no aparece como un protector en sí mismo: aparece como mejor que la carne roja a la que desplaza.

Conclusión del paso 1: el «beneficio» del pescado es el beneficio de comer menos carne roja y procesada. Y aun en esa comparación, una alternativa vegetal, los frutos secos, protege más.

Paso 2Contra las plantas, ¿quién gana?

Si cambiamos el comparador, cambia la pregunta. Tres grandes estudios, que siguieron a decenas de miles de personas durante años, permiten comparar a quienes comen pescado con quienes no comen ni carne ni pescado (vegetarianos y veganos):

EstudioComen pescadoVegetarianos o veganos
EPIC-Oxford, 48.188 personas, 18 años. Cardiopatía isquémica frente a carnívoros4−13 %−22 %
Adventist Health Study 2, 73.308 personas. Mortalidad total frente a no vegetarianos5−19 %
rango probable: entre −31 % y −6 %
−15 %
rango probable: entre −27 % y +1 %
Harvard, 131.342 personas. Mortalidad según la fuente de proteína3Sin exceso de mortalidadMenor mortalidad: cuanta más proteína vegetal, menos riesgo

Cardiopatía isquémica, comparado con quienes comen carne

EPIC-Oxford: 48.188 personas, 18 años4.

Comen pescado−13 %
Vegetarianos−22 %

¿Quién está más protegido? Mortalidad total en los Adventistas

El punto es el resultado; la barra, el rango probable. La línea vertical marca «sin diferencia» frente a los no vegetarianos5.

Pescovegetarianos
Veganos
−40 %−20 %0+10 %

Las barras se superponen casi por completo: no se puede decir que un grupo esté mejor que el otro.

En mortalidad total, los que comen pescado tuvieron un 19 % menos de riesgo y los veganos, un 15 % menos, pero sus rangos se superponen casi por completo. Por lo tanto, no hay ningún respaldo para decir que quienes comen pescado están más protegidos que quienes no lo comen. En cardiopatía, las cifras favorecen a los vegetarianos (−22 % contra −13 %), aunque esos rangos también se superponen. Y la mortalidad o la cardiopatía son solo dos marcadores entre muchos: cuando se compara directamente una alimentación vegetal integral con una dieta saludable que incluye pescado (paso 3), la vegetal obtiene mejores resultados en peso, colesterol LDL e insulina.

Un dato que fortalece el argumento: vegetariano no es lo mismo que AIBP

Estos estudios clasifican a las personas por lo que excluyen (carne, pescado), no por la calidad de lo que comen. Dentro de «vegetarianos» y «veganos» hay quienes comen legumbres, cereales integrales y verduras, y también quienes comen harinas refinadas, azúcar y productos ultraprocesados.

La Alimentación Integral Basada en Plantas (AIBP) se define por la calidad: alimentos vegetales enteros, mínimamente procesados. Cuando los estudios miden esa calidad, la diferencia es enorme: en más de 200.000 profesionales de la salud, el patrón vegetal saludable se asoció con 25 % menos enfermedad coronaria, y el vegetal no saludable, con 32 % más12.

Lo vegetal no es todo igual: enfermedad coronaria según la calidad

Más de 200.000 profesionales de la salud12. A la izquierda del centro, menos riesgo; a la derecha, más.

Vegetal integral (saludable)−25 %
Vegetal refinado (no saludable)+32 %

Es decir: aun sin distinguir calidad, y con parte de sus integrantes comiendo mal, ningún estudio muestra que quienes comen pescado estén mejor que los vegetarianos. La AIBP corresponde al extremo saludable de ese grupo, el que muestra los mejores resultados.

Conclusión del paso 2: ningún estudio muestra que el pescado aporte un beneficio por encima de una alimentación vegetariana o vegana, aun sin medir su calidad. No hay respaldo para atribuirle una protección adicional.

Paso 3¿Y si comparamos AIBP contra una dieta saludable con pescado?

Los estudios del paso anterior compararon grupos según lo que excluyen. La pregunta más exigente es otra: ¿qué pasa cuando las dos alimentaciones son de buena calidad y una de ellas incluye pescado?

Incluso dentro de la dieta mediterránea

En el estudio PREDIMED, la referencia mundial de la dieta mediterránea, se calculó cuán «provegetariana» era la alimentación de 7.216 personas con alto riesgo cardiovascular: se sumaban puntos por los alimentos vegetales y se restaban por cada producto animal, pescado incluido. Quienes tenían el puntaje más alto tuvieron 41 % menos mortalidad total (rango probable: entre −60 % y −12 %)13.

El mismo grupo de investigación siguió durante 16 años a 18.560 graduados universitarios españoles y separó la calidad de los alimentos vegetales. El patrón provegetariano saludable se asoció con menos enfermedad cardiovascular; el no saludable, basado en harinas refinadas y azúcar, con 76 % más14. Dentro de la propia población mediterránea, cuanto más vegetal e integral es la alimentación, mejores son los resultados.

Comparaciones directas, con la misma calidad en ambos grupos

EnsayoDieta saludable con pescadoAIBP
Las mismas personas hicieron las dos dietas, 16 semanas cada una, en orden asignado al azar15Mediterránea con pescado, aceite de oliva extra virgen y lácteos descremados: el peso no cambióVegana baja en grasa, con frutas, verduras, cereales integrales y legumbres: −6 kg, y mejor composición corporal, sensibilidad a la insulina y colesterol
22 pares de gemelos idénticos, 8 semanas, asignados al azar16Omnívora saludable: verduras, legumbres, frutas, integrales y frutos secos, más pollo, pescado, huevos, queso y lecheVegana saludable: colesterol LDL −13,9 mg/dL, insulina −2,9 µUI/mL y peso −1,9 kg más que su gemelo

El primer ensayo lo realizó el Physicians Committee for Responsible Medicine, una organización que promueve la alimentación basada en plantas; es un ensayo aleatorizado publicado en una revista con revisión por pares. El de los gemelos se realizó en la Universidad de Stanford.

Conclusión del paso 3: cuando las dos alimentaciones son de buena calidad, la versión vegetal integral obtiene mejores resultados que la que incluye pescado.

Paso 4El argumento del omega-3

El efecto atribuido al pescado se explica por sus grasas omega-3 de cadena larga, EPA y DHA1. Pero el pescado no las fabrica: en los ecosistemas acuáticos, el EPA y el DHA se originan en las microalgas, y los peces los acumulan al alimentarse6.

Esas microalgas se cultivan para producir aceite. En un ensayo que comparó 600 mg diarios de DHA de aceite de algas con la misma cantidad de DHA de salmón cocido, los niveles en sangre y en glóbulos rojos aumentaron de forma equivalente: ambas fuentes resultaron bioequivalentes, es decir, el cuerpo aprovechó el DHA de las dos de la misma manera7.

MicroalgasFabrican el omega-3
Contaminantes: bajos
Pez chicoAcumula omega-3
Contaminantes: ▲
Pez grandeAcumula omega-3
Contaminantes: ▲▲▲
PersonaRecibe el omega-3… y los contaminantes

El atajo: el aceite de algas lleva el omega-3 de la fuente original directo a la persona, sin pasar por la cadena donde se acumulan los contaminantes.

Conclusión del paso 4: el nutriente que da valor al pescado se obtiene directamente de su fuente original, las algas.

Paso 5Lo que queda en la balanza

Si el pescado no muestra un beneficio adicional frente a las plantas y el omega-3 se obtiene de las algas, lo que queda en la balanza son sus problemas, que sí están documentados. Algunos contaminantes no se eliminan: se acumulan y se concentran a medida que se sube en la cadena alimentaria.

PescadoPlantas integrales + algas
Beneficio frente a la dieta estándarSí1,2Sí, igual o mayor2,4,5
Beneficio frente a la otra opciónNo demostrado3,4,5Igual o mayor4
EPA y DHASíSí, del aceite de algas7
Fibra y fitoquímicosNoSí
Contaminantes que se acumulan en la cadena alimentariaMayor carga8,9Menor carga

Paso 6Las dos objeciones que vas a escuchar

«En EPIC-Oxford, los vegetarianos tuvieron más ACV.» Es cierto: en ese estudio británico, los vegetarianos tuvieron 20 % más ACV total que los carnívoros4. Pero ese estudio clasificó a las personas por lo que excluyen, sin medir la calidad de lo que comían. Y la calidad lo cambia todo: en la cohorte SUN, el patrón provegetariano no saludable, basado en harinas refinadas y azúcar, se asoció con 76 % más enfermedad cardiovascular14.

Cuando se mide la calidad específicamente para el ACV, el resultado se invierte. En más de 209.000 personas de las cohortes de Harvard, el patrón vegetal saludable se asoció con 10 % menos ACV total (rango probable: entre −17 % y −2 %), y ser vegetariano no se asoció con más ACV17. En dos estudios de Taiwán publicados en Neurology, la alimentación vegetariana se asoció con menos ACV total, isquémico y hemorrágico10.

ACV total: depende de qué se mide

A la izquierda del centro, menos riesgo; a la derecha, más4,17.

Vegetarianos sin medir calidad (EPIC-Oxford)+20 %
Vegetarianos sin medir calidad (Harvard)0 %
Patrón vegetal saludable (Harvard)−10 %

La señal de EPIC-Oxford proviene de un grupo definido por exclusión, que mezcla alimentación de buena y de mala calidad. No puede atribuirse a una AIBP: cuando la calidad vegetal se mide, el riesgo de ACV baja.

«En los Adventistas, los pescovegetarianos tuvieron menos cáncer colorrectal.» Tuvieron 43 % menos que los no vegetarianos; los veganos, 16 % menos11. Pero sus rangos probables se superponen (entre −60 % y −18 % para los pescovegetarianos; entre −41 % y +19 % para los veganos), así que no se puede afirmar que un grupo esté mejor que el otro. Y los pescovegetarianos de ese estudio basaban su alimentación en plantas: el factor común de todos los grupos protegidos es la base vegetal.

El razonamiento completo

  1. Un beneficio siempre es una comparación.
  2. Frente a la dieta estándar, el pescado suma, porque desplaza carne roja y procesada1,2,3.
  3. Frente a vegetarianos y veganos, aun sin medir la calidad de su alimentación, ningún estudio muestra que el pescado los supere; y la calidad vegetal, que define a la AIBP, es la que marca la mayor diferencia3,4,5,12.
  4. Cuando las dos alimentaciones son de buena calidad, la AIBP obtiene mejores resultados que la que incluye pescado13,14,15,16.
  5. Su nutriente clave, el omega-3 EPA y DHA, se obtiene de las algas, su fuente original6,7.
  6. Lo que el pescado agrega es una mayor carga de contaminantes que se acumulan en la cadena alimentaria8,9.

Por lo tanto, no hay una razón de salud para incorporar pescado a una alimentación basada en plantas integrales bien planificada.

Qué recomendamos en AvitaSalud

Reemplazar las carnes rojas y procesadas por legumbres y frutos secos, y construir la alimentación sobre plantas integrales. Los omega-3 se cubren con chía, lino y nueces y, cuando la evaluación lo indica, con aceite de algas.

Referencias

  1. Mozaffarian D, Rimm EB. Fish intake, contaminants, and human health: evaluating the risks and the benefits. JAMA. 2006;296(15):1885-1899. PubMed 17047219
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  15. Barnard ND, Alwarith J, Rembert E, et al. A Mediterranean diet and low-fat vegan diet to improve body weight and cardiometabolic risk factors: a randomized, cross-over trial. J Am Nutr Assoc. 2022;41(2):127-139. PubMed
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  17. Baden MY, Shan Z, Wang F, et al. Quality of plant-based diet and risk of total, ischemic, and hemorrhagic stroke. Neurology. 2021;96(15):e1940-e1953. Harvard T.H. Chan School of Public Health

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